The Unborn (La semilla del mal)

The Unborn (La semilla del mal)

La semilla del mal, también conocida por su nombre inglés “The Unborn”, es una película que mezcla el thriller con el terror con los exorcismos y las posesiones como eje central. Producida por Universal Pictures, Platinum Dunes y Rogue Pictures; dirigida y escrita por David S. Goyer (El Caballero Oscuro, Godzilla o Batman v Superman: Dawn of Justice, entre otras), con fotografía de James Hawkinson (El hombre en el castillo) y música de Ramin Djawadi (Pacific Rim), esta cinta de origen estadounidense se estrenó en el año 2009 con una fría acogida por parte de la crítica.

Un largometraje de 87 minutos que tiene como protagonista a Casey Beldon (Odette Yustman), una universitaria de 19 años que vive junto a su novio Mark (Cam Gigandet) y que comienza a tener pesadillas con un niño de ojos azules y un perro que la persigue. Trabajando un día como cuidadora de dos pequeños, un extraño altercado con ambos le provoca un corte en la cara y comienza a sumergirla en una espiral de terror avivada por unos sueños que achaca a su miedo a tener hijos, pero poco a poco descubre que todo es algo orquestado por un “Dybbuk”, un espíritu condenado a vagar por la tierra hasta que pueda nacer.

A partir de ese punto, la aparición de su hermano, Barto (Ethan Cutkosky), quien había fallecido supuestamente a consecuencia de unos experimentos nazis, y la presencia del Rabino Sendak (Gary Oldman), un escéptico que finalmente da su brazo a torcer para ayudarla, se mezclan para dar lugar a un filme que acaba virando hacia los exorcismos y el folclore judío. Una sucesión de tomas que persiguen aterrar al espectador con relativa suerte y que giran en torno a lo paranormal y a los desastres del holocausto nazi. Aunque con un resultado que no está a la altura de las premisas que se van asentando a lo largo de la cinta.

El reparto cuenta con grandes estrellas como el ilustre Gary Oldman, Idris Elba o James Remar. Un elenco repleto de figuras que han pasado por delante de las cámaras en más de una ocasión, tanto para la gran como para la pequeña pantalla. Otros, como el también presente C. S. Lee, son también conocidos por su papel en algunas de las series más famosas de la ficción estadounidense. Figuras más que destacables para una producción que es todo lo contrario en muchos sentidos.

Muchas caras conocidas para una producción que no logró cuajar entre el público ni entre la crítica, que la llegó a tachar de “risible desastre” por su puesta en escena, excesivamente explicativa o incluso como una amalgama de ideas tomadas de otros largometrajes que corrieron la misma suerte. Un trabajo que destaca sobre todo por el lado de los efectos especiales, que consiguen poner los pelos de punta en alguna que otra ocasión al espectador, pero que cae a la hora de impresionarlo a nivel argumental.

Posee varios elementos que la hacen interesante y que logran crear una atmósfera capaz de enganchar al espectador, pero cuenta con una parte final en la que todo flaquea y le hace perder efectividad. La semilla del mal (The Unborn) no es uno de los mejores thrillers de terror sobrenatural, ni tampoco uno que destaque especialmente por cómo cuenta sus acontecimientos.

Problemas que se achacan a la labor de dirección de David S. Goyer, que cumple como guionista, pero no como director, hacen de esta una cinta prescindible, sobre todo para los amantes del terror. La mezcla de ideas a medio caballo entre lo paranormal y los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial no genera la sinergia suficiente como para enganchar al espectador que, si es avispado, tarda poco en detectar los problemas del argumento.

Disponible tanto en Blu-Ray como en DVD, La semilla del mal (“The Unborn”) puede encontrarse en numerosos establecimientos especializados actualmente, e incluso en plataformas de VOD. Puede ser un buen pasatiempo para una lluviosa tarde de domingo en la que haya ganas de sufrir algún que otro susto. Si el terror no es tu género, lo mejor es que busques otra opción, ya que es solo para puristas que disfrutan con poco.

Lo último